PROYECTO INTERNACIONAL DE DESARROLLO 
  CIVICO RURAL  Y COOPERATIVO
 


 

 

No solo de maíz vive el hombre
Antonio Alonso/ PDCR      
Mayo 2007

La gritería de Castro y Chávez por el asunto del etanol, se repite hasta el cansancio por todos los medios cubanos. Principalmente después que George W. Bush se reuniera en Washington con el presidente brasileño, Luís Ignacio Lula da Silva. Estados Unidos y Brasil están coordinando un ambicioso plan para incrementar la producción de etanol de caña de azúcar en América Central y el Caribe, con el propósito de exportarlo hacia los Estados Unidos, y ayudar a las rezagadas economías de la Cuenca del Caribe, algo que pone en peligro la diplomacia petrolera de Hugo Chávez en América latina.

No es para menos, luego que Fidel Castro estuviera a punto de conseguir su sueño dorado, una  alianza política que tuviera la supremacía mundial sobre la energía, un gran yacimiento petrolero en Cuba y que la mayor parte de la producción de petróleo se encuentre bajo el control de países completamente hostiles a los Estados Unidos, como Libia, Irán, Venezuela, etc. para que venga Bush a proponer un cambio en la fuente de energía, que volvería a situar a Estados Unidos al frente del desarrollo tecnológico mundial.

Los argumentos de  Castro y Chávez pueden tener implícitas medias verdades,  pero son ridículos, cuando hasta hace poco defendían a capa y espada el uso de biocombustibles como el etanol. Además su preocupación por el hambre es una falacia, porque aquí en Cuba no hemos logrado salir de la famosa libreta de abastecimientos, no tenemos maíz ni azúcar, y tampoco etanol, ¿entonces, cuál es el problema?

Cuando se decidió reconvertir la industria azucarera cubana en una industria de producción agropecuaria, se desmantelaron los centrales. Las naves de almacenes de los centrales “Salvador Rosales”, y “Los Reinaldo”, antiguo “Algodonal y “Baltoni” las convirtieron en grandes silos para maíz, trigo y otros cereales casi todos proveniente de los Estados Unidos, para fabricar pastas alimenticias: espaguetis, macarrones y fideos. Por razones desconocidas, pero como una práctica muy recurrente en Cuba fueron abandonados y ahora se comienza a hacer política con ello, dejando correr el rumor que la importación de granos y cereales se está viendo afectada, porque están siendo convertidos en etanol por los Estados Unidos y sus aliados.

La iniciativa de Bush y Lula, de producir etanol de azúcar en Centroamérica y el Caribe y exportarlo a Estados Unidos, bajo las preferencias comerciales de Washington a la Cuenca del Caribe, deja a la izquierda latinoamericana muy mal parada.  Dos de sus grandes prerrogativas, como bandera de lucha, la pobreza en América latina como consecuencia de la política estadounidense y la cuestión del medio ambiente son altamente favorecidas con esta propuesta, que potenciaría el sector rural, el más vulnerable y deprimido de la economía latinoamericana.

La decisión de Estados Unidos se buscar una fuente alternativa de energía  es una cuestión estratégica como política de estado, no es el problema de un presidente de turno.  Los costos, la materia prima y la tecnología serían elementos a considerar dentro de un programa de seguridad nacional y de la propia existencia y hegemonía de los Estados Unidos como nación.

No obstante, la posibilidad que tenga EEUU de autofinanciarse su producción de etanol, su interés en darles participación a los países de la Cuenca del Caribe, sería una buena oportunidad para nosotros los cubanos.  Enrolarnos en el proyecto de reconversión energética de nuestro vecino del norte serviría para revitalizar la industria azucarera cubana. La producción de etanol-carburante representa una solución al problema de estancamiento y de inversión que afectan ese importante sector de la economía nacional y que sería prioridad dentro de un nuevo reordenamiento económico en una economía de mercado.

El Proyecto de Desarrollo Cívico Rural Cubano, ve con buenos ojos el uso y desarrollo de la energía renovable, partiendo desde el punto de vista del presidente de Brasil, Luís Ignacio Lula da Silva, como fuente de empleo para la población rural, que incluiría la propia nuestra, ya que contamos con los recursos naturales apropiados para también estar dentro de los países productores de energía.

La campaña propagandística relacionando la producción de etanol a partir del maíz  no tiene ningún fundamento, existen suficientes tierras cultivables ociosas en todas partes del mundo y el etanol no sólo se obtiene del maíz, de la hierba elefante (pennisetum purpureum) de la cual se obtienen magníficos resultados,  pero si hubiera que obtener etanol solamente del maíz, tampoco sería  razón para que el mundo se muera de hambre, porque no sólo de maíz vive el hombre.